Mi cuerpo cansado se despierta con la noche, ve la oscuridad del cielo mientras me hago paso entre el estrecho pasillo de mi hogar, mis pasos silenciosos marcan mi melodía interna, marcán mi ánimo, mi camino, mi destino. Suavemente abro la puerta corridiza para adrentrarme con una suave pisada en la terraza donde espera un paisaje nocturno, mi paisaje nocturno, a lo lejos aun puedo ver las luces de un pueblo lleno de recuerdos, de un pueblo que se llevo mis mayores alegrías y mis mayores tristezas, aun así soy incapaz de no mostrar una sonrisa cada vez que lo observo tranquilamente en la distancia, aun sonrío, aun soy capaz, mi mirada se pierde en la oscuridad de la noche, mientras la suave brisa ondea mi pelo y se despeja mi mente con el silencio que envuelve mi alrededor.
De pronto, mi mirada es distraida por una sombra que se puede observar a mi izquierda, es pequeña, es la de un animal, es mi perro, empiezo a escuchar realmente esos pasos timidos con los que se acerca a mi, mi voz apagada le invita y permite acercarse para regalarle mis caricias, aquellas que han sido rechazadas en el ayer. Lentamente para no asustarlo me siento sobre un banco solitario que adorna la terraza, en el cual sentado, el animal agradece mis caricias y mi mirada vuelve a perderse, esta vez, pensando en todo y en nada.
Como se describe esta situación, tu mente empieza a pensar todo aquello que puedas imaginar y cuando tienes tantos pensamientos que tu mente no es capaz de asimilar y organizar, se bloquean, se estacan, y no te das cuenta que no estas pensando en nada, estan en punto muerto, y tu mirada se queda fija y no reacciona ante ningún estimulo, es entonces cuando normalmente te pasan la mano por delante de tus ojos para que reacciones aunque tu mente no quiera, automaticamente lo haces, y no recuerdas muy bien todo lo que ha pasado por tu mente.
La noche inspira confianza, tranquilidad, para pensar en lo mas profundo de ti, e intentar solucionar tus problemas, o al menos, buscar una salida para intentarlo. ¿No os pasado nunca que os quedais mirando fijamente algo y no sabeis porque pero os pasais asi mas de 3-4min? A veces la mente necesita descansar, y esta es una de las maneras mas efectivas de hacerlo, y la noche el momento mas ideal para llevarla acabo.
La noche te permite soñar, soñar cosas tan increibles incluso sin moverte del sitio, solo cerrando los ojos, aquello hice, soñe, imaginé, creé, soñé como estaba postrado en un sillón negro elegante en un comedor amplio, al lado estaba mi pareja, ella llevaba una sudadera grande que le llegaba por las rodillas, se acercaba a mi con un bote de palomitas y puso la televisión, una pelicula, era mi preferida, claro, ¿Como no? Era mi sueño, yo podía elegir la pelicula, incluso podía elegir que chica era aquella, ¿Será conocida? ¿Imaginaria?, igualmente que importa, estaba cumpliendo mi sueño, era feliz en aquella ignorancia que yo mismo estaba creando, me abrazo, se quedo tendida sobre mi, y justo al final de la pelicula, como si fuera un cuento, ella se arrimo a mi y me beso, justo en ese momento, cuando me pretendia a saborear sus labios, desperté, volví a la triste realidad y sin quererlo volvía a soñar.
Esta vez estaba en aquel mismo sitio, esta vez, estaba soñando despierto, imaginé como aquella misma chica estaba junto a mi lado en aquel banco y esta vez yo, me levanté, y fui a buscar una manta, alli mismo nos tumbamos en el suelo y juntos miramos las estrellas, yo como siempre bromeaba con aquellos pedruscos brillantes, y es que, me encantan, tanto que puedo permitirme burlarme de ellos, y estos me lo permiten, pues saben que soy un fiel admirador de la noche, un preso de la luz de su madre la luna, y soñador del espacio infinito. Allí volví a cruzar la mirada con aquella chica de nuevo, y ella dirigió esta sobre mi, le cogí de la mano, y se la besé, ella sonrió, y por dios, las estrellas ya no eran fieles competidoras de aquella sonrisa, me deslumbro por completo, tanto que desperte de nuevo y vi como esa sonrisa, habia sido causada por la luz que se desprendia delante mia, alguien había entrado en casa.
El juego había terminado, la paz ya no podría volver a reinar como cuando nos sentimos solos, llamalo como quieras, pero fue noche de sueños, noche para pensar en uno mismo, para ver que es lo que realmente necesitas y esta ausente en tu vida, porque los sueños hablan por si solos, unos son mas fáciles de interpretar, otros cuestan mas, pero reflejan todos, y cada uno de ellos, nuestra necesidad y nuestras ambiciones.
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