martes, 18 de mayo de 2010

Escrito a la Noche

Aquí estoy, mirando fijamente a la noche, observándola en su más intenso esplendor, cuando debate con el sol sobre si su hora ha llegado o aun puede permanecer oscureciendo nuestras vidas un rato mas, tan solo un rato mas. Apaga nuestras conciencias, y extrae nuestra pasión, algunas incluso escondidas, no sabemos que existen y se desatan como fieras por la noche.
Noche, fría y eterna noche, te desafío a que ejerzas tu poder y tientes a mis ojos a cerrarse y caer victima como todos tus vasallos siervos que descansan mientras tu reinas. ¿Crees que puedes con todos? No noche, no, la luna ilumina mi porvenir y las estrellas dibujan mi destino, mi futuro, aquel por el que debo pero no lucho, aquel que tú misma me estás haciendo abandonar y dejar caer en las tinieblas, ¿Qué te he hecho yo? ¿Así tratas a los héroes que se mantienen en pie en todo momento?¿A aquellos que no sucumben a tu poder y se dejan ordenar? No noche, sírveme de guía de nuevo, antes lo hacías, yo sigo esperando día tras día que vuelvas a mostrarme el camino. Que vuelvas a ser fuente de inspiración para mi bondad y no incites a mi malicia a actuar descaradamente, sabes que no me gusta, no me gusta tener que ser el malo, déjame por una vez actuar bien, ser aquella persona que todos quieran tener al lado, y no quien desea tener a tan solo una persona cerca, déjame ser esa persona admirada por todos, y no aquella que admira todo lo que justamente le falta, déjame ser esa persona soñadora llena de ilusión, y no aquella que encierra oscuridad y tristeza, ¿Realmente merezco este castigo?
Cuando dejaste de ser amiga, noche, cuando dejaste de oscurecer mis problemas, noche, cuando dejaste de darme tu calor y pasaste a enfriar mis sentimientos, noche, no te odio, te sigo admirando, eres poderosa, muchos no se fijan, tu ausencia es sinónimo de caos, tu presencia es tranquilidad, es luz atenuada para pasear con el amor, amor ausente que se desvanece sobre cuerpos sedientos, amor perdido en el olvido de los sueños que creaste en simples mentes enfermas. Como el rocío de las mañanas que nos dejas como recuerdo de tu presencia, algunos lo conservan, lo llaman tus lágrimas, pero yo sé que no es así, tu no lloras, jamás serías capaz, eres la dueña de la tristeza, de las mayores y mejores momentos que vivimos, y también de los peores, de noches en vela, no siempre eres capaz de proteger, disfrutas viéndonos atormentándonos, por eso no creas sueño en nosotros, disfrutas ¿Es cierto?¿Todo esto es cierto y no me dejaste darme cuenta hasta hoy?
Háblame, dime que es lo que sientes, si realmente disfrutas, si nuestro hundimiento es uno más de tus placeres escondidos y profundos, ¿Somos un hobby, un mero entretenimiento para ti? Yo no lo sé, tampoco quiero, prefiero pensar que sigues siendo aquella parte del día que me hacia fluir, en la cual soñaba, porque ella, ya sabes de quien te hablo, solo aparece cuando cierro los ojos, quizás cuando la vea no te echaré tanto en falta, no echaré tanto en falta que me cierres los ojos con tu mano invisible, quizás no eche en falta tu amor, tu mirada iluminada con la luna. Quizás, pero miento, si lo echaría en falta, no vivo para ti noche, pero vivo contigo, me encantas, no sé cómo podría soportar la angustia que me provoca muchas veces tu gran enemigo o amigo, el día. Sé que pasaré mis mejores momentos, mientras disfruto de ti, con tus horas, no contigo, es cierto, sabes quién ocupara ese lugar, aunque ahora me maltrates, espero que llegue el momento en el que vuelvas a confiar en mí, en el que vuelvas a ver que nunca te traicione, siempre trate bien tus horas, nunca las malgaste, y les supe dar amor, las supe acariciar, y aprovechar al máximo, puede que muchas veces no las valore tanto como otras, pero créeme, es el mejor momento, cuando me siento tranquilamente a observarte y sentirte minuto a minuto, a escribirte, a escribirle, a soñar con todo… Nunca lo había dicho, eres una sucia amiga, eres odiosa a veces, pero siempre te adoro. Llámame loco, llámame escéptico y negado, pero, sigues ocupando la cima en mi tiempo.
El tiempo que no siempre aprovecho al máximo, pero que deseo hacerlo, que lo haré y espero que me acompañes, vuelve a disfrutar con mi presencia, soy un fiel seguidor, no me abandones, y muéstrame toda tu belleza, todo tu esplendor aunque sea bajo una nube oscura que venga detrás, disfrutare, lo juro que disfrutare, aunque luego te eche en falta, sabiendo que no duraras eternamente.

Se despide, un siervo descontento.

Adios.

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